Display Comb 4

/ featured media, post meta, title, read more link and full content

Herbácea de porte pequeño a mediano, está casi siempre florecidas. Por su tamaño y por presentarse muchas veces con formas compactas, puede ser cultivada en recipientes. Su rusticidad y las escasas atenciones que requiere la hacen favorita de muchos jardineros y aficionados.

 

Nombre científico: Hebe speciosa (R. Cunn. ex A. Cunn.) Andersen y sus híbridos
Familia: Plantaginaceae (antes ubicada en Escrofulariaceae)

Origen: Nueva Zelanda

Aspecto y porte: Arbusto de baja a mediana altura con follaje persistente.

Hojas: Opuestas, enteras, elípticas a lanceoladas, de color verde oscuro. Hay cultivares de follaje disciplinado.

Flores: La especie típica posee flores lila, que aparecen en densos racimos terminales. Florece a comienzos de verano o de otoño, según la variedad, existiendo ejemplares de flor azul,
rosa, fucsia, blanca.

Fruto: Cápsula aplastada de 5-6 mm x 3-4 mm.

Exposición: Cultivar en lugar muy luminoso evitando el sol directo en las horas centrales del día, sobre todo en el verano. Proteger del frío. Algo tolerante a la salinidad.

Temperatura: No tolera temperaturas muy elevadas cuando se halla a pleno sol. Tampoco soporta fríos intensos y heladas.

Suelo: Tierra de jardín, turba, arena y mantillo. Acepta suelos pobres o medianamente fértiles, húmedos pero bien drenados, livianos.

Riego: Mantener húmeda la tierra alrededor de las raíces con riegos frecuentes, sobre todo cuando la temperatura sobrepasa los 25 ºC.

Plantación: Mejor a fines del invierno o principios de la primavera. No tolera transplante a raíz desnuda.

Multiplicación: Puede hacerse mediante esquejes, con temperatura del sustrato de 20 a 22 ºC. Arraiga con facilidad.

Poda: Se poda una vez secas las flores, para estimular una nueva floración. También para mantener una forma determinada. Suele podarse a baja altura a fines del invierno.

El palo borracho es un popular árbol sudamericano, presente en muy buen número en parques públicos y privados, jardines de buen tamaño, plazas y aun avenidas. Florece profusamente desde mediados del verano hasta el segundo tercio del otoño, alcanzando gran valor como ornamental en esa época. En primavera, su brotación en tonos rojizos es igualmente espectacular.

Nombre científico: Ceiba speciosa (A.St.-Hil., A.Juss. & Cambess.) Ravenna Sin. Chorisia speciosa A.St.-Hil.
Familia: Bombacaceae

Origen: Norte argentino, Brasil, Paraguay

Aspecto y porte: Árbol caducifolio de hasta 20 m de altura en origen, algo menos en nuestro medio.
Corteza verdosa sobre todo cuando joven, más o menos cubierta de espinas. Raíces de buena extensión lateral, que suelen perjudicar los pavimentos.

Hojas: Con 5 a 7 folíolos digitados, dentados.

Flores: Grandes, pedunculadas, con 5 pétalos rosados o rojos, amarillentos y con manchas en la base.

Fruto: Cápsula oblonga de hasta 20 cm de largo, verde, tornándose marrón en primavera, mostrando luego de abrir un algodón denominado paina, que lleva las semillas oscuras, casi esféricas, las que son diseminadas de esta forma por el viento.

Exposición: Pleno sol. No tolera vientos.

Temperatura: No tolera heladas fuertes cuando joven, por lo que debe ser protegido. Por su origen, es favorecido por temperaturas cálidas.

Suelo: Liviano, neutro a ácido, húmedo pero bien drenado.

Riego: Mantener húmeda la tierra alrededor de las raíces con riegos frecuentes cuando es joven.

Plantación: Mejor a principios de primavera, utilizando ejemplares de mediano porte, cultivados en envase. Velocidad de crecimiento media.

Multiplicación: Se propaga fácilmente por semillas en primavera.

Poda: Poda de formación en los primeros años y luego la necesaria para equilibrar el árbol.

Originario de una vasta región de Sudamérica, fue encontrado creciendo espontáneamente en islas del río Uruguay por el profesor Atilio Lombardo en la década de 1940, pasando desde ese momento a ser considerado como un árbol indígena de Uruguay. Se destaca por su profusa floración amarilla durante los meses de verano.

Nombre científico: Peltophorum dubium (Spreng.) Taub.
Familia: Fabaceae-Caesalpinoideae

Origen: Norte argentino, Paraguay, Brasil, Uruguay

Aspecto y porte: Árbol de tronco recto que puede alcanzar los 30 m de altura, no más de 20 m en el sur del Uruguay.

Follaje: Semi persistente.

Hojas: Alternas, de hasta 50 cm de largo y 25 cm de ancho, compuestas bipinnadas, 7 a 16 folíolos elíptico-oblongos yugados, de color verde oscuro. Pecíolos y raquis con pubescencia ferrugínea.

Flores: En grandes panojas terminales, amarillas, ubicadas principalmente en la copa del árbol.

Fruto: Vainas indehiscentes, chatas, de 5-8 cm de longitud, conteniendo unas pocas semillas de color castaño claro.

Exposición: Pleno sol. No tolera vientos fuertes.

Temperatura: Se adapta muy bien a temperaturas cálidas. No tolera el frío cuando es joven.

Suelo: Fértil, húmedo pero bien drenado, liviano.

Riego: Mantener húmeda la tierra alrededor de las raíces con riegos frecuentes durante los primeros veranos a partir de la instalación.

Plantación: Mejor a fines del invierno, estableciendo plantas provenientes de almácigos sembrados dos años antes.

Multiplicación: Se propaga fácilmente por semillas, sembradas a principios de primavera.

Poda: Se poda para eliminar ramas secas.

Texto: Hernán Urrestarazú

Con su sorprendente floración estival, la flor de cepillos es una vigorosa planta apoyante, nativa de nuestro país y de una extendida región en Sudamérica. Una vez instalada, demora algunos años en mostrar sus mejores atributos, pero vale la pena esperar.

Nombre científico: Combretum fruticosum (Loefl.) Stuntz
Familia: Combretaceae

Origen: Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay

Aspecto y porte: Planta apoyante que puede alcanzar buena altura; se la puede ver incluso sobre las copas de los árboles.

Hojas: Simples, opuestas hasta ternadas, elípticas.

Flores: Amarillas, pasando finalmente a naranja, ubicadas en densas espigas.

Fruto: Con cuatro alas, rojizo y luego castaño claro, uniseminado.

Exposición: Pleno sol.

Temperatura: Las temperaturas cálidas favorecen su crecimiento y floración.

Suelo: Húmedo, bien drenado, rico en materia orgánica.

Riego: Requiere riegos frecuentes para lograr su mejor desempeño.

Plantación: Mejor a fines del invierno o principios de la primavera.

Multiplicación: Se propaga por esquejes o por semillas con bastante facilidad.

Poda: Se poda para controlar su vigoroso crecimiento.

Texto: Hernán Urrestarazú

Planta bulbosa de muy buen porte y vistosas flores, de buen tamaño. En algunos casos, el follaje es igualmente atractivo. Amante de la humedad, es especialmente útil en terrenos donde hay encharcamientos temporarios. Su multiplicación es muy sencilla.


Nombre científico Canna indica L.
Familia: Cannaceae

Origen: América Central

Aspecto y porte: Planta herbácea, rizomatosa, acaule, que puede alcanzar normalmente 1,50 m de altura, aunque algunas variedades son más altas.

Hojas: Simples, alternas, elípticas o aovadas, agudas o acuminadas, de hasta 45 cm de largo. Pecíolo largamente envainador. Hay cultivares de hojas rojizas, disciplinadas, etc.

Flores: De 5-7 cm de largo, dispuestas en grandes inflorescencias terminales, de color rojo, rosado, naranja, amarillo, etc.

Fruto: Cápsula. Semillas globosas, oscuras.

Exposición: Pleno sol. Tolera sombra parcial.

Temperatura: Prefiere temperaturas cálidas, no tolerando las heladas.

Suelo: Húmedo, admite encharcamientos temporales.

Riego: Mantener húmeda la tierra alrededor de las raíces con riegos frecuentes.

Plantación: Mejor a principios de primavera, estableciendo plantas provenientes de divisiones de “plantas madres”.

Multiplicación: Se propagan fácilmente por división de mata o de rizomas, o por medio de semillas, sembradas a finales del invierno.

Poda: Se eliminan las flores secas para estimular una nueva floración. A fines de invierno, cuando ya no hay heladas, se poda la planta a baja altura.

 

1 13 14 15 16 17 23